Un ejemplo mundial a ser seguido, es el sistema de transporte público que funciona en la ciudad. Para que vayan haciéndose una idea, es hibrido entre lo que se quiso implantar en córdoba hace un tiempo, los trolebuses y un sistema de subterráneos.Existen carriles exclusivos para los ómnibus, pero exclusivos de verdad, donde no pasa otra cosa que no sean los colectivos. Hay unos colectivos troncales que cruzan la ciudad en dos sentidos que se llaman "biarticulados" que son como los trolebuses de la línea B en Córdoba con ese acordeón en el medio, sólo que más grandes y con dos fuelles. Estos paran únicamente en unos tubos que son como estaciones de subte donde se paga antes de entrar para minimizar el tiempo que el ómnibus está parado (En la foto estamos con Elen en uno de esos tubos). Después, hay también líneas interbarriales más comunes y otras líneas de colectivos que se complementan con la línea central.
Hay una línea muy especial también, que es la línea turismo. Son colectivos de dos pisos de los típicos “city tour” que pasan cada 30 minutos por 23 puntos turísticos de la ciudad (Cuando hay gran demanda salen también colectivos comunes haciendo el mismo recorrido). Se compra un boleto por R$20 que da derecho a subir 5 veces al ómnibus y es válido por un año.De esta forma, uno puede elegir algunos de los tantos parques, museos y monumentos e ir de uno al otro sin necesidad de preguntar al colectivero ni gastar fortunas de taxi o alquiler de autos. Además, por los parlantes se anuncia siempre la próxima parada con una breve descripción del lugar en portugués, español e inglés. Es fácil planear los lugares a visitar ya que es de gran facilidad conseguir mapas de la ciudad con descripciones de estos puntos de interés de Curitiba.
Con Elen hicimos un buen uso de este servicio, visitando el Museo Oscar Niemeyer, la opera de Arame, el parque Bariguí, el Bosque Alemán, el barrio de Santa Felicidade, el jardín botánico y el centro histórico. Pero sobre estos lugares voy a contarles en el próximo capítulo.
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En las últimas 5 ediciones del abierto de Brasil en Costa de Sauipe, Elen consiguió ingresos. Primero porque trabajaba como concierge en la red de hoteles que albergan el torneo y después gracias al patrocinio de Petrobras. Pero nunca se interesó realmente por ir a los partidos ni por el tenis en general. Pero este año yo estaba acá y no iba a dejar pasar la oportunidad de ir.


Brindando.