viernes, 25 de febrero de 2011
Un dia mas?
Con esa lógica deberíamos festejar el 14 de Junio el día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas y no el 2 de Abril. Son los ingleses que festejan este día y no nosotros. Que clase de flagelo es festejar el día triste y dejar pasar el día feliz.
A partir del 25 de Febrero de 1778, la historia de Argentina, Chile y Perú específicamente y la de toda la América libre comenzó a ser escrita.
Si amamos esa libertad, si la respetamos y tenemos aunque sea un poco de gratitud para el “Padre de la patria” conmemoraremos su vida el día que esta comenzó y no cuando terminó.
HIMNO AL LIBERTADOR GRAL. SAN MARTÍN
Yergue el Ande su cumbre más alta,
Dé la mar el metal de su voz,
y entre cielos y nieves eternas
se alce el trono del Libertador.
Suenen claras trompetas de gloria
y levanten un himno triunfal,
que la luz de la historia agiganta
la figura del Gran Capitán.
¡Padre augusto del pueblo argentino,
héroe magno de la libertad!
A su sombra la Patria se agranda
en virtud, en trabajo y en paz.
¡San Martín! ¡San Martín! Que tu nombre,
honra y prez de los pueblos del Sur,
asegure por siempre los rumbos
de la Patria que alumbra tu luz.
De las tierras del Plata a Mendoza,
de Santiago a la Lima gentil,
fue sembrando en la ruta laureles
a su paso triunfal San Martín.
San Martín, el señor en la guerra,
por secreto designio de Dios,
grande fue cuando el sol lo alumbraba,
y más grande en la puesta del Sol.
Música: Arturo Luzzatt
Letra: Segundo M. Argarañaz
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viernes, 29 de octubre de 2010
Luna de Miel 3º Parte: Día en Mendoza
lunes, 25 de octubre de 2010
Luna de Miel 2º Parte: Villa La Angostura (Final)
Seguimos camino rumbo al hotel Llao-Llao, donde quisimos conocer las instalaciones del hotel, pero únicamente se realizan vi
sitas los miércoles con reserva previa así que sacamos una foto y seguimos en frente. Entramos entonces en el Parque municipal Llao-Llao que es fabulosamente fantástico simplemente recorrerlo por la ruta. Curva y contra curva entre los árboles parece una película. En el camino fuimos parando en miradores que estaban señalizados al costado de la ruta.En un momento, nos desviamos de la ruta pavimentada hacia un camino de tierra que nos llevó hacia la Colonia suiza: un pequeño Villarejo internado en un valle entre las montañas y a las márgenes del lago Perito Moreno. Allí paramos un lindo café y seguimos viaje. Agarramos por el camino de tierra y seguimos bordeando el lago. Algunas derrumbes en el camino y arroyos se interponían en el camino, nos cruzamos con algunas construcciones con trabajadores que nos miraban con extrañeza. Fue entonces cuando la sospecha de Elen de que estábamos en el camino equivocado, resonó fuerte en mi cabeza. Paramos, le eché una mirada al mapa y pegué la vuelta. Si seguíamos por ese camino iríamos a Bariloche, pero después de kilómetros y kilómetros de ripio y un camino bastante maltrecho. Fue parte de la aventura y nada mas, llegamos a la cabaña un par de horas después, muy satisfechos por el lindo paseo que habíamos hecho.
El último día completo en Neuquén, visitamos algunos puntos panorámicos por la región de Villa La Angostura, comimos comida típica patagónica y disfrutamos de nuestra maravillosa cabaña. Desde el día que llegamos le tenía ganas a la canoa del complejo, así que aproveché para dar un paseo por el lago. Elen me acompañó un ratito muerta de miedo y después me dejó solo para que pudiera disfrutar un poco más.La mañana siguiente nos levantamos, acomodamos las cosas todo a una velocidad bieeen calma, fuimos a Bariloche, almorzamos, devolvimos el auto y fuimos a la terminal. Cuando llegó el colectivo, nos fuimos en el cómodo Andesmar rumbo a Mendoza nuevamente, para hacer una escala de casi un día entero en la tierra del vino.
miércoles, 20 de octubre de 2010
Luna de Miel 2º Parte: Villa La Angostura (Cont.)
preguntamos en la escuela de ski en la base si podíamos hacer una clase de ski grupal. La respuesta fue negativa porque el aula ya había comenzado y nuestra única chance de tomar una clase era pagar una particular de más de 400 pesos. Obviamente no tenía esa plata, pero como ya habíamos pagado el día de acceso al centro de esquí y el alquiler, teníamos que subir y ver que hacíamos.No teníamos ni para dos ni para una ni para media hora de clase particular. Embolado porque habíamos gastado una fortuna en equipos y entradas para no poder bajar ni una pista, decidimos con Elen aprender a esquiar solos. Nos paramos en la parte más plana de la pista, pusimos los esquís sobre la nieve al lado nuestro y después de mirarlos un rato y darnos cuenta de que no sabíamos ni como ponernos los esquís, volvimos a la escuela y pagamos la carísima clase particular con tarjeta de crédito. Teníamos que intentar aprender algo, sino perderíamos el día completo y quien sabe cuando volveríamos a un centro de esquí. A la tarjeta después veíamos como la pagabamos.
Así fue como dolió en el alma, pero tuvimos 2 horitas para aprender lo básico y poder bajar algunas pistas. A diferencia de lo que pensábamos, por lo que nos habían comentado, nos resultó bastante fácil esquiar (L
imitándonos a las primeras y mas fáciles 2 pistas del complejo obviamente). A Elen le costó un poquito más que a mi, pero el instructor tampoco la ayudó mucho: Le hablaba en un intento de portugués malísimo y llegaba a ser tosco cuando a Elen no le salían las cosas. Después el tipo se tocó parece y bajó un cambio y fue ahí cuando le metimos gas y aprendimos un montón.Había comenzado todo muy mal, con mucha bronca de mi parte por haber gastado tanta guita en lo que pensé que sería congelarme el culo y salir todo moretoneado de caídas y caídas en la nieve. Pero el día se presentó diferente, tras 10 minutos de ejercicios con el profesor, comenzamos a hacer las bajadas por la pista lo mas bien, sin sobresaltos, sin caídas y disfrutando mucho. En un momento la naturaleza nos regaló unos pequeños copos de nieve, dándole un toque mágico a nuestra experiencia en la nieve.
Mientras bajábamos por el último tramo de la aerosilla, le comenté a Elen lo que para mí resume la experiencia: “Salió carísimo, eso provocará que no podamos esquiar dos veces, el profesor fue medio rudo y todo eso, pero lo peor de todo… es que me encantó!”.
sábado, 16 de octubre de 2010
Luna de Miel 2º parte: Villa La angostura
La mañana siguiente quisimos ir para Bariloche en colectivo, para ello debíamos tomar un colectivo urbano hasta la terminal y de la terminal otro hasta Bariloche. Parecía simple pero la odisea estaba a punto de comenzar.
Los problemas comenzaron a metros de la cabaña esperando el colectivo de las 11:45 que no demoraba y demoraba. El Jardinero del complejo se apiadó de nuestras almas congeladas y nos dijo que en ese día ese colectivo no pasaba y debíamos esperar otra hora por el próximo. Afortunadamente, el dueño de las cabañas estaba de salida rumbo a la villa y se ofreció gentilmente a llevarnos.
En la terminal, había un ómnibus saliendo en 5 minutos, pero sólo tenía un lugar y el próximo salía 1 hora después. Intentando optimizar tiempo, decidí buscar un auto para alquilar en Villa La Angostura y al no conseguirlo en 45 minutos, salimos en ese colectivo de las 13:15.
Mañana perdida ya, comenzaba a transcurrir la tarde y para dificultar mas todavía la llegada a Bariloche, el colectivo paró en el cruce de la ruta 231 con la 40 (Para la izquierda va San Martín de los Andes y a la derecha a Bariloche), pidiendo que los pasajeros a Bariloche nos bajáramos para esperar otro colectivo que nos llevaría a destino. ¡Una conexión en ómnibus! ¡Eso sí que era inédito! La gente se puso loca, puteaba, se paraba frente al colectivo para no dejarlo salir, ¡Un quilombo! Yo decidí calmarme, de nada serviría estresarse en vacaciones y en un lugar tan lindo. El colectivo de otra empresa llegó para buscarnos y finalmente, unas 4 horas después de haber salido de casa, llegamos a San Carlos de Bariloche.Ya entrada la siesta (Que en Bariloche se duerme, o sea que hay poquísimo movimiento y los negocios están cerrados) almorzamos y nos fuimos a dar un paseao por el centro cívico. Conseguimos algunos mapas e informaciones turísticas de la ciudad, cambiamos plata y compramos unos guantes y abrigos para que sean mas soportables las bajas temperaturas para Elen.
Antes de volver, alquilamos un auto para no padecer más con el transporte, al final de cuentas el tiempo que perdíamos esperando colectivos era tiempo precioso para hacer los paseos. Con este alquiler tuvimos suerte porque conseguimos un auto de mejor categoría por el precio de uno de categoría baja. Comenzaba así una cuota de suerte, buena onda y buen humor.Puede que parezca que estaba malhumorado o algo así, pero la verdad que era muy difícil estresarse realmente. Tras el pasaje por Córdoba y Mendoza y con la ayuda del aire andino, teníamos un nivel de inmunidad muy alto contra las malas ondas. Así fue al principio y así fue hasta el final de nuestro viaje.
Se hizo larga la historia, así que seguiré después contándoles sobre la experiencia con el esquí y el resto de los días de este viaje inolvidable.
miércoles, 6 de octubre de 2010
Luna de Miel (1º parte: Mendoza)
Después de tantos casamientos, finalmente llegó la hora de la Luna de Miel. Y tantas bodas, fiestas, ceremonias y firmas merecían una gran luna de miel, un gran viaje.
Tras una breve pasada por Córdoba para ver a la familia y comprar y pedir prestadas algunas ropas de abrigo, nos fuimos a Mendoza, una de las grandes capitales mundiales del vino. Prácticamente desde que conozco a Elen, que me cobra y me cobra que la lleve a conocer Mendoza pues todas las personas que le comentaron sobre la ciudad, le trasmitieron el encanto por la capital cuyana (Incluso yo mismo).
Volamos en un ruidoso avioncito bimotor de la empresa Sol y en una hora y veinte estábamos en el Plumerillo. A penas llegamos, fuimos directo a la bodega Zuccardi donde hicimos una visita guiada y enseguida almorzamos un espectacular asado en “La casa del visitante”. No fue barato, pero valió la pena: Un ambiente muy agradable, gran servicio, vinos a voluntad y muy buena y variada carne.
Habíamos reservado un curso de degustación en la propia bodega, donde aprendimos algunos conceptos básicos para la apreciación del vino y que pudimos poner en práctica el resto de los días en Mendoza.
Para terminar ese primer día salimos a picar algo a la peatonal, donde comimos mal, poco y caro en los barcitos de la calle Sarmiento.
El segundo día en Mendoza hicimos un tour de bodegas, visitando San Huberto (Lujan de Cuyo), Don Arturo (Maipú) y la olivícola Pasrai. Por la época, los paisajes secos de los viñedos no son un espectáculo muy atrayente (por lo menos no como lo recordaba en Abril cuando fui por primera vez).
Pero aún así pudimos aprender un poco mas sobre la producción de esta bebida que nos gusta tanto y obviamente, comprar unas botellitas también.
San Huberto es una bodega de tamaño medio muy antigua que produce vinos básicamente para el mercado interno. Por otro lado, Don Arturo es una bodega chica, casi artesanal, de cuya producción, una pequeña parte es vendida a Estados Unidos y la mayoría la comercializa en la propia bodega a los turistas que la visitan. Las dos bodegas tienen vinos buenos y accesibles: se consiguen malbecs roble de 6 a 13 meses por precios entre 25 y 100 pesos (Obviamente nosotros llevamos los de 25 jeje).
La olivícola fue la mas decepcionante de las visitas. Se trata de una planta chica que produce bastantes aceites con el antiguo sistema de prensas. La visita a la fábrica es medio pelo, pero los aceites son buenos y variados.
Esa noche la terminamos bien arriba cenando en “el 23”, un barcito con comidas muy bien elaboradas, presentadas y deliciosas. Tiene un ambiente al aire libre muy lindo y está contiguo a una vinería con muchos vinos y muchos de alta gama.
El tercer y último día en Mendoza, nos fuimos a pasear por el parque San Martín. Fuimos caminando desde el centro por la Av. Emilio Civit admirando las lindas casas hasta llegar a los portones del parque. Enseguida, desde el centro de información turística, fuimos en una trafic que te lleva a la cima del cerro de la gloria y de vuelta al portón. Después dimos un paseo por el lago y almorzamos mal en un barcito en la punta del Lago. El parque es gigante y nos tomamos nuestro tiempo para pasear y disfrutar.
Así pasó el tiempo, volvimos al hotel a preparar las valijas, nos tomamos un café con Carlitos Bazán y partimos en colectivo rumbo al próximo destino: Bariloche y Villa La Angostura.
miércoles, 1 de septiembre de 2010
Casamiento: El rito final (Brasil)
A pesar de las diferencias geográficas, estacionales y temporarias, algunos factores en común hubo entre los casamientos. Llovió mucho en los días previos, incluso la hora previa al comienzo de la ceremonia parecía que recibíamos a los invitados con baldazos de agua! Por suerte, en el momento de empezar con la fantástica entrada de la novia la lluvia paró y dejó que todo transcurriera en tranquilidad.
La ceremonia fue muy muy linda, el padre mezclaba en su discurso frases religiosas, chistosas y emotivas. Esa mistura hizo que todos participaran de la celebración y que lo que acostumbra ser una cosa aburrida y extensa, sea algo memorable y maravilloso.
Después del clásico beso y la salida, quisimos hacer algo diferente y en vez de hacer que los invitados nos tiraran arroz, burbujas, pétalos o cualquier cosa, nosotros quisimos tirarles mariposas. La idea parecía muy copada, pero parece que las mariposas estaban medio acobardadas por la lluvia o por el tiempo que habían pasado en la caja y no querían salir, así que no fue tan espectacular como lo habíamos soñado, pero aún así fue lindo.
No realizamos una graaan mega fiesta sino que aprovechamos casarnos a la mañana para hacer un cocktail en un espacio al aire libre que queda exactamente al lado de la iglesia. Este lugar tiene una vista privilegiada de la bahía de todos los santos y de una de las playas mas importantes y lindas de la ciudad (Porto da Barra). Contábamos con la generosidad de San Pedro para que nos de un buen tiempo y haga su parte en la decoración del lugar y afortunadamente no nos defraudó.
Otra de las novedades que introdujimos a nuestra fiesta fue que, además del clásico lanzamiento del ramo, Elen tiró un Sapo de peluche para que la soltera afortunada que lo agarrara pudiera besarlo y transformarlo en su príncipe azul. Para los solteros (Para los hombres en realidad) yo lancé una botella de whisky importado, no es que había que besarlo ni que iba a darle suerte ni nada de eso, sólo por diversión y alcoholismo jeje.
Cuando la tarde comenzaba a asentarse y los invitados iban despidiéndose agradecidos, felices y llenos de buenos deseos, nosotros también partimos rumbo al hotel y a vivir nuestra noche de nupcias final.
